7 mayo, 2021

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ESSEN, GERMANY - FEBRUARY 02: Players of Rot-Weiss Essen celebrate following their sides victory after the DFB Cup Round of Sixteen match between Rot-Weiss Essen and Bayer Leverkusen at Stadion Essen on February 02, 2021 in Essen, Germany. Sporting stadiums around Germany remain under strict restrictions due to the Coronavirus Pandemic as Government social distancing laws prohibit fans inside venues resulting in games being played behind closed doors. (Photo by Lars Baron/Getty Images)

Respeto por la Bundesliga

Las últimas semanas en Alemania han estado plagadas de alicientes para visionar todos sus encuentros, tanto de Bundesliga como de DFB-Pokal. En ocasiones menospreciada, la competición germana liguera está experimentando unos cambios en la parte alta que atentan contra los normativos esquemas, y en estos últimos días la Copa también se ha sumado a ello.

La emoción de la Pokal

Los octavos de final de la DFB-Pokal prometían mucho tras la eliminación en la pasada ronda del vigente campeón, el Bayern Múnich. El Holstein Kiel cortó en seco las posibilidades al título de los hombres de Hansi Flick, uno de los nombres que más en boca de la prensa alemana está en estos días. Y es que el Bayern no atraviesa por su mejor momento, a pesar de que sigue siendo casi de excelencia al comandar la Bundesliga y seguir más que vivos en UEFA Champions League.

Esta vez fue el turno del Bayer Leverkusen, precisamente el rival de los bávaros en la última edición de Copa con resultado favorable para los muniqueses. Y es que el tardío gol de Leon Bailey en la prórroga ante el Rot-Weiss Essen de Regionalliga no pudo con la garra de los de cuarta división, que le dieron la vuelta al partido con dos goles en apenas nueve minutos. Simon Engelmann recogió la pelota dentro del área rival para apuntillar las redes de un Hradecky que veía cómo se les escapaba una oportunidad única de avanzar rondas ante la ausencia del gigante Bayern. Ya no podrían optar al título y su resignación tendrá que lidiar por una pelea en la competición regular para remontar el vuelo ante la caída progresiva y prolongada de posiciones en la clasificación, en detrimento de otros activos que vienen pisando fuerte en este comienzo de año.

Pero la crueldad de la Pokal de dejarnos sin los últimos finalistas para las próximas rondas no acabó ahí. Todavía había tiempo para que el Jahn Regensburg se sumara a la fiesta y eliminara a otro primera, en ocasiones con miras de un segunda, como el Colonia de Markus Gisdol. Acontecimiento aún más trágico cuando iban dos arriba en el marcador y llegó a ponerse en un tres a uno a favor cuando el colegiado decidió anular un tanto de oro de Benno Schmitz. El dos a dos les mandaba a la prórroga, y en la fatídica tanda de penaltis Alexander Meyer se tildó de héroe percutiendo con sus guantes el lanzamiento del español Jorge Meré, sumado al posterior fallo de Jannes Horn que daba al equipo de Zweite Bundesliga el pase a cuartos.

El Holstein Kiel hizo lo propio ante su coetáneo Darmstadt, y así en cuartos de final se encontrarán cinco equipos de Bundesliga, dos de Zweite Bundesliga y uno de Regionalliga. El último equipo que ganó la Pokal y que sigue vivo en la competición es el Borussia Dortmund, hoy de Edin Terzic, que casi no lo cuenta cuando el Paderborn les apretaba el cuello con sus goles, forzándoles a ir a la prórroga. Haaland apareció, y no defraudó.

El tardío gol de Leon Bailey en la prórroga ante el Rot-Weiss Essen de Regionalliga no pudo con la garra de los de cuarta división, que le dieron la vuelta al partido con dos goles en apenas nueve minutos.

Wolfsburgo, RB Leipzig, Borussia Dortmund, Borussia Mönchengladbach y Werder Bremen son los equipos de primera al que se les exige mano dura frente a los revolucionarios de categorías inferiores. El Werder Bremen tampoco se salva de la necesidad de dar la talla, pues es el equipo de los que restan que más veces ha levantado la Pokal, seis.

Nuevos alicientes en Bundesliga

La Bundesliga no se iba a quedar atrás en espectacularidad. Bajadas y subidas de equipos es una tónica que hemos visto desde el comienzo de la nueva y caótica temporada. Al Bayern le costó varias jornadas asentarse en la primera plaza, esa que ostentaba un Bayer Leverkusen en auge casi por orgullo ante la salida en verano de sus dos estrellas en ataque, los goleadores Kai Havertz y Kevin Volland. El RB Leipzig, tímido, también asomaba la cabeza de vez en cuando sin su ‘bombardero’ Timo Werner, ahora compañero no solo en la Mannschaft sino en Londres con el ya mencionado Havertz.

Pero las cosas han cambiado. El Wolfsburgo es uno de los equipos más rocosos de Alemania, el que se mantuvo firme durante más tiempo sin perder un solo encuentro, eso sí, unido a varios empates que le seguían manteniendo a una distancia, casi de seguridad, frente a los titanes de arriba. Quizá nadie contaba con que Borussia Dortmund y Mönchengladbach se fueran a caer estrepitosamente de la lucha por la Meisterschale. Fue ahí cuando ‘lobos’ y ‘águilas’ salieron de la cueva para erigirse como los nuevos rivales por el título. Wolfsburgo y el Eintracht Frankfurt de Luka Jovic quieren dar guerra y demostrar, una vez más, que la Bundesliga es una de las más competidas y atractivas ligas de Europa. Viva la Bundesliga, y viva la DFB-Pokal.

Imagen principal vía: Acefootball.com