6 mayo, 2021

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Debacle española en la Champions: Crónica de una muerte anunciada

El Real Madrid es el único equipo español que se ha clasificado para los cuartos de final de la Champions. Esta circunstancia, lejos de ser una casualidad refleja una crisis profunda que está sufriendo el fútbol español.

Los octavos de final de la Champions han sido un termómetro perfecto para medir la situación real en la que se encuentra inmersa la Liga española, otrora referente del fútbol europeo, dominadora en varias facetas, y que hoy se encuentra sumida, aunque muchos no lo quieran ver, en una profunda crisis, que va más allá de la económica, provocada por el COVID, y que se refiere a planteamientos y estilo de juego, donde se ha quedado rezagada.

Quedarse en ensoñaciones del pasado y analizar la realidad actual, a través de ella provoca grandes decepciones cuando la realidad te golpea sin piedad ni misericordia. Esto es lo que ha pasado en España con la eliminación de tres equipos de los cuatro que empezaron los octavos. El problema añadido, no es sólo que han sido eliminados, es que han sido incapaces de ganar en ninguno de los dos partidos de la eliminatoria, y en algunos casos han rozado el ridículo.

El primer y quizás principal problema se viene arrastrando desde hace tiempo, la Liga española ha perdido calidad, además de estar dominada por el Barcelona y el Real Madrid que se han repartido los títulos en los últimos tiempos y que han sacado a sus seguidores distancias siderales, incluso estando mal alguno de ellos o los dos; aspecto este que se refleja en la actual temporada, donde ambos arrastran graves problemas y están a tiro de piedra del Atlético y ya le sacan puntos importantes al quinto clasificado. Que los dos grandes en su situación de juego actual tengan estas posiciones es el claro ejemplo de la baja calidad de la liga española.

La convocatoria de la selección española es otro ejemplo de la situación de la liga, de dieciocho jugadores convocados, once juegan fuera de España, algo que no había ocurrido nunca, si por una parte habla bien del nivel de los jugadores españoles, por la otra refleja que los mejores no están en la liga española; aspecto éste que si tiene que ver con la crisis económica y por otra, y más grave, es que los equipos españoles han confiado poco en sus canteras y han fichado mucho jugador mediocre en lugar de apostar por lo que tenían en sus bases.

La crisis económica, además viene a agravar la posibilidad de mejora en los equipos españoles para competir en Champions, hoy se es incapaz de competir por fichajes de grandes estrellas frente a equipos de la Premier, ya no sólo por el precio, sino también por la ficha de estos jugadores.

La Liga española sufre estos problemas, pero no hay que dejar de lado otro aspecto fundamental el tipo de juego. España sigue anclada en el juego de toque, que tan buenos resultados le dio antaño, alejada del modelo que se practica por Europa salido de las escuelas alemanas del Mainz y Red Bull, basadas en potencia física, velocidad, juego vertical, y por las bandas, jugadores polivalentes y al choque, basculando en una presión alta y repliegue rápido al bloque bajo; no es casualidad que cuatro entrenadores de los equipos clasificados sean alemanes (Flick, Tuchel, Klopp y Terzic); aspectos que en España ni están ni se les espera por ahora.

Reconocer los errores, o bien lo que falla, es el inicio de la recuperación, pero por ahora nadie está en ello, se considera la eliminación meros accidentes y frutos de casualidades, se buscan excusas que en el caso del Sevilla y del Barcelona se dio la cara en los partidos de vuelta. Nada más alejado de la triste realidad, ninguno de los cuatro equipos españoles era candidato serio para ganar la competición. ¿Puede ganarla el Madrid? Si, tiene experiencia y con suerte en los cruces puede hacerlo, pero por nivel del equipo y de juego no.

La Liga española para recuperarse debe fijarse en lo que hizo la Bundesliga, cambiar la visión del fútbol como negocio y hacerlo más accesible a los aficionados, con buenos estadios y precios asequibles; resetear el modelo de juego más acorde con lo que se juega en Europa, y ante los problemas económicos trabajar más la cantera y dejarse de marear la perdiz con Mbappe y Haaland que muy probablemente no venga ninguno.

José Miguel Villarroya

imagen principal vía: elespanol.com