25 octubre, 2021

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Superliga: Exceso de intereses y demagogia

El anuncio por parte de doce clubes de gran peso europeos para crear una Superliga fuera de la UEFA, ha originado una crisis donde ha aflorado que el fútbol es negocio y mucha demagogia.

El fútbol europeo se encuentra ante una de las crisis más importantes por las que ha atravesado a lo largo de su historia; a la crisis económica originada por la pandemia, se une ahora el anuncio de doce clubes importantes en el panorama futbolístico de crear una Superliga cerrada, al margen de la UEFA y donde los clubes medianos y pequeños quedarían fuera y por ende más perjudicados aún de lo que ya están.

La Superliga no es nada más ni nada menos que un reflejo de lo que es el mundo actual, donde los ricos son cada día más ricos y los pobres más pobres; ni se esconden en la sociedad y ya no se esconden en el fútbol. Florentino Pérez, presidente de la Superliga, lo afirmó en el programa de televisión El Chiringuito: “no sale rentable jugar con equipos pequeños”, es decir los ricos con los ricos y los pobres que se busquen la vida; eso sí , todo se hace según sus palabra para salvar al fútbol, como si éste se salvara porque una serie de clubes recibieran una lluvia de millones y el resto las migajas, porque según su explicación, si a ellos le va bien bajará dinero a la base de los clubes pequeños. Nada nuevo en esta afirmación, propia del pensamiento neoliberal y que se concreta en la teoría de la cascada, si los que tienen dinero les va bien, consumirán y el dinero bajará como el agua de la cascada regando a las clases desfavorecidas. Esta teoría se aplicó con alegría en los noventa en muchos países latinoamericanos, y el resultado ha sido miseria, pobreza, desesperación, y como no, los ricos mucho más ricos. Bien esto es lo que se propone para el fútbol, algo que no es novedoso, porque sin decirlo de forma abierta ya funciona así.

Afirmó también que muchos campos están vacíos, que los jóvenes no ven fútbol porque son muy largos los partidos, y muchos no tienen interés. Media verdad y media mentira, cierto que, en muchos países, incluida España, es así, pero porque no mira la Bundesliga donde han convertido el ir a los estadios como algo familiar, y precios asequibles incluidos partidos de Champions, y verá como los estadios están llenos todas las jornadas. Conclusión: se crea la Superliga para ganar mucho más dinero y punto y el resto demagogia para convencer al pueblo.

La otra parte sufre del mismo pecado, o acaso la FIFA y la UEFA se han preocupado alguna vez por el fútbol modesto, qué es la Conference League, sino un tornero para quitar de en medio a las ligas menores, y qué decir de la reforma de la UCL, que no es otra cosa que una Superliga encubierta, o llevar la Supercopa de Europa a Qatar igual que el Mundial, donde ha habido miles de trabajadores muertos por malas condiciones laborales, o mirar para otro lado ante la violación del fair play financiero del PSG, mientras se castigaba con dureza a equipos turcos o albaneses.

No es defensa del fútbol modesto los discursos de estos organismos, es simplemente defender sus mamandurrias que les reportan estos campeonatos. ¿Mantendrán hasta el final sus amenazas de expulsar a estos equipos de las ligas nacionales e impedir que sus jugadores participen con sus selecciones? La duda es grande, porque en el caso de la Liga española, ¿vale igual a nivel de derechos televisivos una liga sin el Real Madrid y el Barcelona?, ¿vale igual un Mundial sin Cristiano, Messi, etc? Preguntas clave que nadie responde.

Muchos jugadores y entrenadores de los equipos implicados han salido en tromba a defender la pureza del fútbol y en contra de la Superliga. La pregunta clave es ¿si la Superliga se lleva a cabo, dejarán ustedes estos clubes, que en su opinión destrozan el fútbol? Más preguntas sin respuesta.

Las únicas declaraciones hechas desde el corazón son las de los aficionados, quienes de verdad sienten los colores de sus clubes, y que ven como una vez más su amor incondicional es sobrepasado por el interés del dinero, una vez más. Nada nuevo bajo el sol del mundo capitalista.

El problema es de dinero, única y exclusivamente, y mucho, por lo que no sería de extrañar que se llegara a algún tipo de acuerdo, nadie quiere perder la gallina de los huevos de oro. No obstante, pase lo que pase habrá un ganador, los de siempre, y perderán los mismos el fútbol y los aficionados, como pasa en la vida.

PD: Otro día explicaré porque todavía, o no estarán ni el PSG ni el Bayern, y ya adelanto que no es por su amor al fútbol modesto, que esto tampoco va con ellos.

Imagen principal via: elintrasports.com