1 agosto, 2021

Deportes Total 8

La web del deporte

Euforia checa en Budapest

La República Checa da la sorpresa eliminando a Países Bajos y jugará los cuartos de final contra Dinamarca. Normalmente cuando se habla de sorpresas dentro del fútbol, se incluye el factor heroísmo y la realidad es que hoy en el Puskas Arena, con base en orden, resistencia y el aprovechar las carencias de los de De Boer, la selección checa se agigantó, demostró madurez (cosa que los neerlandeses no) y sentenció el partido con los goles de Holes al 68′ y Schick al 80′. Primer gran revelación de la fase de eliminación de esta Eurocopa.

El duelo comenzó apegado a lo esperado, con la posesión de balón inclinada hacia el bando naranja y los pupilos de Jaroslav Silhavy permaneciendo compactos en el fondo, incomodando el juego de Wijnaldum con Holes siguiéndole de cerca y aprovechando el punto más débil de Países Bajos, el intervalo entre los carrileros y los centrales. Antes del descanso, los visitantes administrativos ya habían conseguido inquietar el área neerlandesa en dos ocasiones, con un testarazo de Soucek que pasó ligeramente desviado y una incorporación al área que De Ligt acabó salvando in extremis. El 0-0 avivaba la incertidumbre.

Comenzada la segunda mitad, los ‘tulipanes’ continuaban dispuestos a ir hacia en frente en busca de abrir alguna fisura en la zaga checa. Fue antes de cumplir la hora de partido que una combinación dinámica entre Depay y Malen dejó al futbolista del PSV Eindhoven mano a mano contra Vaclík para firmar el 1-0. Inexplicablemente, en lugar de definir con firmeza frente al arco, Donyell Malen intentó regatear al meta del Sevilla, fallando en su intento y dejando pasar la única ocasión clara de Países Bajos a lo largo de los 90 minutos. El karma se hizo presente en Budapest de forma casi instantánea, y es que al 55′ Matthijs De Ligt vería la tarjeta roja por haber impedido con la mano el avance de una jugada manifiesta de gol que ponía a Patrik Schick solo frente a la portería de Stekelenburg . Jugando 10 contra 11, la situación se ponía cuesta arriba para los de Frank De Boer, pero para la República Checa era el momento, ahora o nunca.

La presión y el agobio de los de Silhavy deshicieron la parte baja de los naranjas. Al minuto 68′, Tomas Holes cabeceó al las redes el 0-1 producto de una jugada de táctica fija en la que Stekelenburg se perdió en su salida. Los checos presentes en la capital húngara estallaban de júbilo. Los cambios tampoco le funcionaron al DT neerlandés, Promes estaba desubicado como carrilero, Weghorst demasiado lejos del área, Berghuis apenas interactúo con el esférico y Timber sólo tenía el propósito de ajustar en parte baja y contribuir en la salida. La última palabra la tuvo Patrik Schick a los 80′ de partido, nuevamente con muchos espacios concedidos en la defensa, el atacante del Bayer Leverkusen firmó su cuarto gol del campeonato y sentenció el 0-2 en favor de los suyos.

Por parte de Países Bajos, la realidad vuelve a ser la misma que era hasta antes del comienzo de la Eurocopa, mostrando inmadurez, poca solidez defensiva y sí, un largo camino por recorrer hasta la siguiente Copa del Mundo. Del lado de la República Checa, ya es la sorpresa de esta Euro 2020 y ahora tendrá que verse las caras con Dinamarca el próximo 3 de julio en el Olímpico de Bakú, un compromiso que nos pone a dos estilos de juego completamente distintos, pero que además nos muestra, por la forma en la que llegan ambas selecciones, que en este tipo de torneos el colectivo siempre pesa más el colectivo que los destellos individuales.

Sigue todos los resultados del fútbol en 365scores.com

Foto: UEFA Euro 2020 (vía Twitter)