19 octubre, 2021

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Victoria clásica en Wembley

25 años después, Inglaterra y Alemania se volvían a ver las caras en un partido de Eurocopa a disputarse en la máxima casa del fútbol, Wembley. Esta vez, con un plan táctico seguido a la perfección, Gareth Southgate es la mente maestra detrás del éxito inglés que, con marcador de 2-0, está en los cuartos de final de la Euro 2020. La ilusión que impulsa al equipo de los Three Lions pocas veces había sido tan grande.

Inglaterra, si bien avanzó a octavos como líder de grupo y sin haber encajado un solo gol, no era convincente puesto que su estilo se volvía bastante cansino y pese a tener el talento de Sterling, Foden, Kane, Rashford, Grealish, Sancho y más nombres en ataque, no daba la sensación de ser tan poderoso en la ofensiva. La Mannschaft superó el ‘grupo de la muerte’ con apuros, empatándole a Hungría sobre la hora y careciendo de variantes en ataque. Por el historial y la personalidad alemana, los de Joachim Low partían ligeramente como favoritos.

No se esperaba que Gareth Southgate entrara en el ‘juego de espejos’ con el estratega alemán, pero finalmente, optó por jugar 3-4-3 (en fase ofensiva) y 5-4-1 (en fase defensiva), dejando fuera del 11 nuevamente a gran parte de su arsenal en ataque. Los primeros 10′ fueron con más vértigo del lado teutón, que supieron aprovechar los carriles centrales con la verticalidad de Goretzka y la lectura de Havertz, hilvanando un par de ‘ataques express’. Con el paso de los minutos en el primer tiempo Inglaterra se sentía mucho más cómoda, llevando el ritmo a conveniencia, con circulación lenta, salvo cuando Sterling pisaba el acelerador, y aproximándose vía balón detenido con la altura de Harry Maguire, a su vez respaldado por las continuas faltas cometidas por parte de Alemania en el último tercio del campo.

Fuente: 20 minutos

Al minuto 32′ aparecería uno de los factores de la victoria inglesa, la mano de Jordan Pickford; la figura del arquero del Everton se agigantaba. Con el 0-0 y un par de intervenciones clave in extremis de Mats Hummels, el encuentro en Wembley se iba al descanso.

Al 48′, nuevamente Jordan Pickford mantendría su arco a cero sacándole un disparo violento a la privilegiada zurda de Kai Havertz. El reloj seguía corriendo y los germanos ya circulaban más en campo rival pero seguían sin ser profundos, a lo que Low decidió prescindir de Werner e ingresar a Serge Gnabry, mientras que Southgate liberaba a Grealish en detrimento de Saka, quién mostraba señales de tener problemas físicos. Al 76′ llegó la explosión inglesa. Sterling conectó con Kane, este detectó la aproximación de Shaw por izquierda y el del United asistió de forma rasa para que el futbolista del Man City con raíces jamaiquinas hiciera su tercer gol del campeonato y subiera el 1-0 al marcador. Todo era perfecto para los locales, pero al 81′ habría un aviso del lado alemán, con una llegada que acabaría en un mano a mano Müller-Pickford, aunque el del Bayer Múnich fallaría de forma inexplicable.

Al 86′, Jack Grealish encontraría el Adidas Uniforia en el área de Neuer para mandar un centro a la cabeza de Harry Kane y convertir el 2-0 definitivo. Aún con los ingresos de Musiala y Leroy Sané, Alemania no tuvo respuesta, la era de Joachim Low, que en el camino tuvo un campeonato del mundo en 2014 y la conquista de una Copa Confederaciones en 2017, termina con una derrota contra Inglaterra en Wembley, tal como ocurriera en 1966.

Inglaterra espera a Suecia o Ucrania en cuartos de final, para jugarse el pase a semifinales en Roma.

Foto: UEFA Euro 2020 (vía Twitter)