25 octubre, 2021

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Joachim Löw: Despedida con sabor a fracaso

El seleccionador alemán deja la selección tras quince años en el cargo, con un Mundial a sus espaldas, pero con una sensación de fracaso  a la hora de su despedida.

Con la eliminación de Alemania en la Eurocopa se cierra la etapa de Joachim Löw al frente de la misma. Löw asumió el cargo en 2006 al sustituir a Jürgen Klismann y durante este tiempo ha conseguido un Mundial (2018), quedó tercero en la edición de 2010 y eliminado en la fase de grupos del 2018; en la Eurocopa quedó segundo en 2008, semifinalista en 2012 y 2016 y eliminado en octavos en 2020. Ganó la Copa de Federaciones en 2017.

La trayectoria de Löw es ambivalente, conseguir un Mundial no está al alcance de cualquiera y ya por sí solo puede considerarse todo un éxito. Cuando Löw accedió al cargo, la selección y el fútbol alemán pasaban una crisis de identidad en cuanto a su juego, y él asumió la responsabilidad, al igual que la Federación y los clubes, de cambiar muchos aspectos del fútbol germano, sustituyendo el fútbol más agresivo, seña de identidad germana, por uno de mayor elaboración y de premiar a los jugadores con talento más que por fortaleza física, siguiendo los pasos que habían hecho campeona a España; con ello Alemania volvió a dominar el panorama internacional, y llegaron los títulos.

Durante un tiempo el juego de la selección fue similar al de los equipos alemanes; el problema es que Löw no se ha sabido adaptar a las nuevas características que dominan en el fútbol alemán actual, el denominado Gegenpressing, basado en juego vertical, velocidad, presión alta, tres centrales y carrileros largos. Löw ha seguido fiel a un juego de posición, lento, en ocasiones sin ideas claras de a que jugar, y sin contar con la aportación de jóvenes estrellas que están apareciendo en el panorama germano. Estos son los aspectos negativos de las últimas temporadas de Lów y que le hacen responsable del fracaso alemán en el último Mundial y la presente Eurocopa.

En honor a la verdad no todo es responsabilidad de Löw. El fútbol alemán hoy tiene dos graves déficits, no tiene centrales de garantías, ha tenido que volver Hummels, y tampoco tiene un delantero goleador de calidad. En este aspecto poco puede hacer el entrenador, y es un problema con el que se encontrará Flick al asumir el cargo. El ex del Bayern fue ayudante de Löw en la selección desde 2006 hasta 2014, y se encuentra un equipo deprimido, con carencias, y una Federación con problemas institucionales graves. No será tarea fácil.

Löw dice adiós de la manera más amarga, con eliminaciones prematuras y con muy mal juego, y que ensombrecen su buen hacer anterior, al que nadie puede poner un pero; sin embargo el fútbol son resultados, y éstos últimos dan la sensación de un adiós con sabor a fracaso.