19 octubre, 2021

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La interminable misión del príncipe Kevin

Otra noche de fracaso para la generación dorada de Bélgica. En 2014 fue contra Argentina en la Copa del Mundo, en 2016 en los cuartos de final de la Eurocopa contra Gales, en 2018 en las semifinales del Mundial contra Francia y hoy, en la Euro 2020, de nueva cuenta en los cuartos de final, pero ahora se han topado con la Italia de Roberto Mancini. Los años pasan y las oportunidades se agotan ¿Llegará el día en que esta selección consiga ganar un título? Y es que es una exigencia fundamentada, si hacemos un balance entre cantidad y la calidad de los futbolistas belgas que se han forjado en la última década, nos encontramos incluso con algunos de los jugadores más talentosos de toda Europa. Pero hay un hombre que se destaca entre el resto por su inteligencia y finura técnica y que por cosas del fútbol, nunca ha conseguido levantar un título continental o internacional con su club y tampoco con su país, un divo nacido en un pequeño submunicipio de la ciudad de Gante, un príncipe con el balón, Kevin De Bruyne.

Tasado en 100 millones de euros, el 7 de Bélgica tiene un valor que va mucho más allá del dinero, representa la pureza posicional y facultativa de un mediocampista, siendo capaz de armar desde la base de la jugada, ser fundamental en la salida del balón, colocarse como un mediapunta o enganche y en los últimos metros del campo, tener ese pase decisivo o el toque final desde corta, media y hasta larga distancia. Quizá no lo podamos catalogar como el mediocampista más completo del mundo, porque tampoco se destaca por su labor defensiva o de recuperación (no quiere decir que no aporte en ese aspecto) pero como creativo, mejor que él, quizá únicamente se me ocurre un argentino nacido en Rosario y que reside en Barcelona.

De Bruyne se jugó el físico - AS.com
Fuente: As.com

El camino de De Bruyne con los ‘Diablos Rojos’ comenzó en un amistoso contra Finlandia en 2010, que acabara en victoria belga por 1-0. Ya en 2014, con 22 años, el seleccionador Marc Wilmots lo incluyó en la lista de 23 futbolistas para viajar a Brasil para disputar la Copa del Mundo. En aquella Copa del Mundo, Kevin anotó un gol y brindó dos asistencias que colaboraron para llevar a Bélgica hasta los cuartos de final, partido en él que enfrentarían a la albiceleste en Brasilia. El gol de Higuain al temprano minuto 8′ dejó fuera a una selección que aún tenía mucha juventud entre sus filas.

Para 2016, el ‘príncipe belga’ había tenido una muy buena temporada con el Manchester City, tras llegar a cambio de 74 millones de euros desde el Wolfsburg, formó parte del equipo que se metió hasta las semifinales de la Liga de Campeones. Ese mismo verano se citaron en Francia 24 selecciones para disputarse la Eurocopa. Con un poco más de bagaje, las expectativas habían crecido y se esperaba que al menos Bélgica pudiera jugar las semifinales del torneo. Contra todo pronóstico, una sorprendente Gales sería esta vez el verdugo de Bélgica en los cuartos de final. Con las manos vacías y un gran fracaso en la espalda, regresaban a casa.

Dos años después, en Rusia, llegaba quizá la mejor oportunidad para la generación de los Lukaku, Hazard, Courtois y el propio De Bruyne; la Copa del Mundo los tenía como uno de los principales candidatos para coronarse en Moscú. Todo marchaba de maravilla, superando la fase de grupos como líderes, remontando de forma épica a Japón en cuartos de final, exterminando las esperanzas de la Brasil de Tite en cuartos de final (partido en el que Kevin marcó) y en las semifinales, junto con Francia, disputarían el enfrentamiento con mejor cartel de toda la justa mundialista. Fue en San Petesburgo donde a pesar de contar con el apoyo de un Hazard estelar, un cabezazo de Samuel Umtiti para el 1-0 haría que los galos de Deschamps cerraran el candado e impidieran el progreso de la Bélgica de Roberto Martínez. Nuevamente la desilusión fue grande, pero el dolor quedó algo sanado tras conseguir la medalla de bronce contra Inglaterra en el partido por el tercer lugar, superando la actuación de la generación belga que jugó en el Mundial de México 86.

En el inter-in de 2018 y 2021, daba la sensación de que De Bruyne maduraba, obteniendo incluso el gafete como uno de los capitanes del equipo citizen y adaptando su posición como un tricuartista total. En mayo de 2021, con una campaña sensacional a nivel continental, alcanzaría la final de la Liga de Campeones en Oporto, partido en el que Antonio Rüdiger dejó fuera de combate al belga en el segundo tiempo, dejándole una fractura de órbita y nariz provocando que saliera sustituido y a la postre, los blues añadirían la segunda ‘orejona’ a sus vitrinas. Pese a eso, el jugar la Eurocopa tenía un sabor especial a revancha para él.

En San Petesburgo, sí, el mismo lugar donde Francia eliminó a Bélgica en las semifinales de la Copa del Mundo, los de Roberto Martínez vencieron 3-0 a Rusia para comenzar su trayecto de manera perfecta en la máxima justa continental. Luego un 1-2 contra Dinamarca y un 2-0 contra Finlandia los colocó como líderes imbatibles del Grupo B y se medirían con Portugal en octavos de final. Esta vez, en Sevilla, un precioso gol de Thorgan Hazard desde fuera del área le dio el pase a Bélgica a los cuartos, con el costo de que tanto De Bruyne como Eden Hazard salieran lesionados y estuvieran en duda para disputar la siguiente fase. El siguiente rival sería Italia.

El resultado, pese a las expectativas y la noticia de que De Bruyne jugaría de arranque, sería igualmente desilusionante. La azzurra de Mancini frenó a Bélgica con un 1-2 en el Allianz Arena de Múnich. Para decorar aún más un partido de antología, Kevin constantemente con sus giros y arrastres largos de balón, ponía en riesgo la meta defendida por Donnarumma. Recién cumplidos los 30 años, el ya mítico 7 de Bélgica seguramente disputará la siguiente Copa del Mundo de Qatar 2022, con su fútbol constructivo y hasta cierto punto artístico, está por verse si finalmente podrá trasladar su talento y acompañado por el aspecto colectivo, tocar el cielo.

Foto: Selección de Bélgica (vía Twitter)